¿Qué es el Alcoholismo?
Todavía mucha gente cree que la adicción al alcohol (alcoholismo) es un asunto moral o de carácter, algo que tiene que ver con depravados o con gente sin fuerza de voluntad.
Frecuentemente se cree, de manera errónea, que los adictos al alcohol (alcohólicos) serían capaces de dejar de beber si estuvieran dispuestos a cambiar su conducta. La realidad es que sin la ayuda de especialistas, es bastante difícil salir del alcoholismo, la intervención en centros de desintoxicación de alcoholismo mejora notablemente las posibilidades de éxito.
Frecuentemente se cree, de manera errónea, que los adictos al alcohol (alcohólicos) serían capaces de dejar de beber si estuvieran dispuestos a cambiar su conducta. La realidad es que sin la ayuda de especialistas, es bastante difícil salir del alcoholismo, la intervención en centros de desintoxicación de alcoholismo mejora notablemente las posibilidades de éxito.
El Alcoholismo: una Enfermedad
Tratable
En base a las múltiples
investigaciones realizadas sobre la adicción, se puede concluir que ésta es una
enfermedad reincidente y tratable. En la última década, los espectaculares
avances de la tecnología han permitido a los científicos examinar el cerebro
para investigar las causas, mecanismos y consecuencias de la adicción, y se ha
llegado a una importante conclusión: la adicción al alcohol es una
enfermedad que afecta el cerebro del adicto. El alcohol no sólo interfiere en
el funcionamiento cerebral normal al crear fuertes sentimientos de placer, sino
que además, tiene efectos a largo plazo en el metabolismo y la actividad del
cerebro. En un determinado momento del consumo o del abuso de alcohol, se
producen cambios cerebrales que convierten el abuso en adicción, en enfermedad
reincidente. Así, los adictos al alcohol sufren un intenso y compulsivo deseo
de beber (craving) y no pueden abandonar el consumo por sí mismos. Este
comportamiento es extremadamente dominante y difícil de controlar como muchos
signos físicos de dependencia. Así, el cerebro termina adaptándose
patológicamente al alcohol y su metabolismo se altera, modificando procesos
psicológicos que repercuten finalmente en la conducta del alcohólico.


El diagnóstico de
adicción al alcohol se puede hacer si se han experimentado o manifestado alguna
vez durante el último año tres o más de los siguientes síntomas:
- Un
fuerte deseo o compulsión por beber alcohol.
- Incapacidad
para controlar el comienzo del consumo de alcohol, la interrupción de este
consumo o los niveles de bebida.
- Síntomas
de abstinencia: experimentar síntomas físicos después de pasar un periodo
corto de tiempo sin beber. Entre estos síntomas están ansiedad, agitación,
dolor de cabeza, alteraciones auditivas, náuseas y vómitos, nubla miento
sensorial, ataques, delirio, alteraciones táctiles, sudoración excesiva,
temblores, signos vitales elevados o alteraciones visuales.
- Tolerancia
al alcohol: tener que beber cada vez más alcohol para conseguir los mismos
efectos. Mayores dosis de alcohol son necesarias para conseguir los
efectos que antes se conseguían con dosis más pequeñas (ejemplos claros de
tolerancia se pueden ver en personas dependientes del alcohol que pueden
tomar dosis diarias suficientes para incapacitar o matar a consumidores no
tolerantes).
- Abandono
progresivo de intereses o diversiones alternativas a las ligadas al
consumo de alcohol.
- Incapacidad
para limitar el consumo de alcohol a pesar de la aparición de
complicaciones médicas, como daños en el hígado, por el excesivo consumo.
- Estrechamiento
del repertorio personal de pautas de consumo de alcohol (por ejemplo,
beber sólo una marca o tipo de bebida alcohólica, o tendencia a beber
alcohol de la misma manera los días laborables y los fines de semana a
pesar de las limitaciones sociales que marcan cuál es la conducta
apropiada para beber).
- Las
personas que han desarrollado dependencia del alcohol requieren
generalmente ayuda externa para dejar de beber, que normalmente
incluye desintoxicación y tratamiento médico en centros de
desintoxicación de alcohólicos. Estos centros están especializados en la
desintoxicación y tratamiento de los efectos del alcoholismo.
Efectos de la Adicción al Alcohol en los Alcohólicos
(Alcoholismo)
Los efectos físicos del alcohol a
largo plazo son:
- Pancreatitis
o inflamación del páncreas.
- Enfermedades
del corazón, entre ellas enfermedad coronaria.
- Neuropatías
o daños en los nervios.
- Varices
sangrantes en el esófago, o venas dilatadas en el tubo que conecta la
tráquea y el estómago.
- Degeneración
cerebral y neuropatía alcohólica.
- Cirrosis
del hígado, una enfermedad crónica que causa la destrucción de las células
y la pérdida de la función del hígado.
- Presión
sanguínea alta.
- Incremento
de la incidencia de muchos tipos de cáncer, entre ellos el de mama.
- Deficiencias
nutricionales.
- Los
problemas de salud mental también son comunes cuando hay alcoholismo, con
el riesgo de que un trastorno mental puede conducir o reforzar a otro
diferente.
- La depresión es una causa frecuente de alcoholismo, ya que una persona deprimida busca la manera de salir de sus problemas o un alivio a su insomnio. Desafortunadamente, el propio alcohol tiene efectos depresores, por lo que el problema, lejos de disminuir, se complica.


Muy buen post, tu tema es actual y muy versátil :3
ResponderBorrarExcelente información, muy bien explicado y bien diseñado, felicitaciones.
ResponderBorrar